La realidad en foco
MIRADAS DISTINTAS. Un espectador observa la imagen de Sara Mrad, mientras que, en el plano inferior, un fotoperiodista captura otras imágenes de la muestra que se expone en el Centro Cultural Virla.LA GACETA/ Procesamiento de imagen sobre foto de Jorge Olmos Sgrosso
Desde el lugar del retratado
Sara Mrad, hermana de un desaparecido, es protagonista de una de las fotos que se exhiben en el Centro Cultural Virla. “Hay que ver quién está detrás de una cámara. Cuando me sacaron esa foto sabía que el fotógrafo no tan sólo estaba mirando con ojos de profesional, sino además, tenía un sentimiento y en la imagen se ve reflejado. Al frente tenés el hecho, pero detrás, el interior de la persona que saca la foto”, reflexiónó Sara ante LA GACETA.
Los reporteros gráficos debaten sobre la relación entre el fotoperiodismo de antaño y la denominada fotografía de autor, con plena conciencia de que nunca dejaron de ser testigos de la realidad. “Vivimos el instante, y con una foto debemos reunir todo lo que pasó en un día”, dicen. Detrás de cada imagen hay un relato y una mirada personal del profesional.
Detrás de cada fotografía hay una historia
Una foto vale más que mil palabras. En un desfile, en un acto político, en el incendio, en un asesinato y en cada hogar, el reportero gráfico dice presente. En un simple movimiento de manos, para desnudar la realidad oculta, puede captar el momento justo.
De una manera anónima entra al hogar de cada persona y dice: “aquí estamos”, mostrando una imagen que marca el presente, que puede ser un gran futuro, pero que pronto se convertirá en historia.
Ese es el trabajo de todos los días de quienes viven al lado de la realidad; de quienes recrean la noticia con una imagen. Ahora, ¿sigue siendo el mismo profesional que hace 20 años?
Este debate surge a partir de la exposición que están realizando reporteros gráficos de todo el país en el Centro Cultural Virla hasta el 31 de marzo.
Los protagonistas como Gonzalo Martínez, editor gráfico del diario “Página 12”, dejan una reflexión. “El trabajador gráfico es el mismo hace 20 años. Lo que evoluciona es la historia, el relato, porque atrás de una foto hay un relato”, dijo. También se refirió a la materia prima, la cámara. “Lo que pude cambiar es el soporte y la tecnología. Pero la opinión es la misma. Siempre hay un plus y agregado que le da cada reportero para documentar el momento justo”, agregó.
Gustavo Tarchini, editor gráfico del diario “El Liberal”, de Santiago del Estero, coincide con Martínez en que lo único que cambia es el soporte; la esencia del reportero es la misma. “El registro de la realidad sigue siendo el mismo. Vivimos el instante”, comentó. “Hoy la fotografía perdió un importante lugar. La televisión e internet reemplazaron la imagen; podés estar viendo en vivo y en directo una guerra, y nosotros ese evento que pasó todo el día lo reunimos en una sola foto”, cuestionó. “Brindamos información y somos el canal por donde entra una noticia; sin embargo en muchos casos ese lugar ya se perdió”, continuó Martín Zabala, fotógrafo de la agencia nacional DyN. De todos modos, Martínez resaltó: “la diagramación y la puesta en página son los espacios que, en este último tiempo, más han ganado en el periodismo. Cuando nuestras fotos aparecen en los diarios y en las revistas, el nombre del autor se pone perdido en un rincón, junto a la imagen, porque así lo dispone la ley. A veces, ni eso: no hay nombre”, se queja. “La imagen es presentada como ilustración secundaria del texto del periodista de turno. Esto no sólo se percibe en los diarios. La mayoría piensa que los textos son más importantes y complejos que las fotos. Parece que sólo el que sabe dar forma a la complejidad de las palabras merece ser considerado un profesional identificable y reconocible. Nosotros no somos autores”, agregó Martínez.
Y como dice Martínez, “una foto la hacemos todos”, pero hay diferencias entre el fotoperiodismo y la denominada fotografía de autor. “Podemos fotografiar un paisaje; es muy lindo buscamos el ángulo perfecto. Pero el fotoperiodismo es la realidad, es el hecho. De pronto, con una foto podés dejar en claro un juicio”, afirmó, aunque precisando que la fotografía de autor es el futuro del fotoperiodismo.
Ojos inteligentes y una crónica ordenada de la vida definen a los reporteros gráficos que nunca dejaron de ser testigo de la realidad, un testimonio de ella.
Fuente: La Gaceta































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