Paco, 50 años de fotos submarinas
Francisco Candela posa junto a algunas de las fotos de la exposición en el FotoSub de Mogán Una de las leyendas vivas de la imagen submarina en España se llama Francisco Candela. En este país, la fotografía bajo el agua no se concibe sin la labor de este pionero.
Canarias (Mogan). Con motivo de la celebración del IV Fotosub Gran Canaria Costa Mogán, Candela, nacido en Madrid hace 65 años y de ascendencia alicantina, expone en el sur de Gran Canaria un resumen de sus cincuenta años dedicados a la imagen submarina.
"Empecé a bucear en el año 59, pero ya hacía con anterioridad pesca submarina", asegura Candela desde el hotel Club de Mar, cuartel general del FotoSub. "En esa época, bucear era muy difícil, pero mis padres tenían una casa en Santa Pola (Alicante) que estaba prácticamente pegada al agua. Ahí había un centro de buceo y me apunté para hacer el curso.
Sien embargo, el problema es que luego era muy difícil bucear, porque apenas había gente con la que meterse en el agua. Pero en el club me llamaban cuando había una tragedia, una riada o algo así. Luego todo se paró cuando hice la mili en Canarias", asegura este lobo de mar enamorado de las inmersiones isleñas.
"Estaba todo el día en la playa porque estaba al lado de las Alcaravaneras. Buceaba todos los días y fue ahí cuando reuní para comprar la primera cámara. Tuve que decidir entre comprarme un Rolex o una cámara de fotos submarina", recuerda.
"Me compré la cámara en el parque Santa Catalina, en los 'indios'. Recuerdo que era una Nikonos II que me costó siete mil quinientas pesetas. Al principio no me salía ni una foto bien ni de casualidad, pero luego me fui a la Península, me compré un flash y ya la cosa fue cambiando. Muy poca gente tenía cámara de fotos para bucear".
"A partir del año 70 fue cuando ya empecé a hacer fotos de una forma más en serio. Conocía a Hugo Geiger en un viaje en el mar Rojo en el año 74. Una fecha que no olvidará porque en ese viaje murió un chico de 22 años porque las cosas eran muy diferentes a ahora", lamenta el veterano buceador y fotógrafo.
"Pero a la vuelta del viaje pusimos las fotos en el club y todo el mundo estaba alucinando. Hugo tenía una cámara que te cagas, y ya ahí empezamos a trabajar juntos. Trabajamos para revistas en plan freelance y nos encargaban unos viajes alucinantes con todos los gastos pagados. Había muy pocos buceadores, y prácticamente ninguno hacía fotos. Hugo hacía macros y yo ambientes, teníamos el compromiso de entregar la mitad de las fotos que hacíamos a las revistas, pero nosotros nos quedábamos con muy buenas imágenes de viajes inolvidables".
EVOLUCIÓN TÉCNICA.Para Francisco Candela, la evolución de la fotografía submarina ha sido "espectacular" aunque en unos aspectos la evolución es "aburrida". En los ochenta empezaron los concursos, nos invitaban a Italia y allí se empezaron a ver las modelos, que si podían la colocaban desnuda. Sin duda, que lo que ha mejorado mucho es el tema técnico. Antes teníamos que llevar chuleta con los datos técnicos y yo siempre soñé con un cámara en la que se pudieran ver las fotos que se hacían, como ahora ocurre con las digitales".
"Los concursos son buenos para fomentar el turismo de buceo, eso es evidente. El problema de los concursos actuales es que cuando todo el mundo reúne la misma técnica las fotos empiezan a ser siempre las mismas. Luego hay fotos impresionantes que son por pura suerte al estar en el fondo del agua en el momento oportuno".
Con respecto al buceo en Mogán, Candela asegura "que es un sitio que tiene un entorno y una organización muy buena para este tipo de deporte. Es una costa muy arenosa con el mar en calma y que tiene que fomentar cosas como los barcos hundidos y arrecifes artificiales. Los arrecifes artificiales pueden ser el futuro de Mogán y traería muchísimo más turismo a esta zona", sentencia un pionero de la imagen submarina en España.
Fuente: La Provincia































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