por MIGUEL MORENOMexico.- Siempre trayéndonos lo mejor del arte contemporáneo mundial y haciendo énfasis en las propuestas innovadoras surgidas de América Latina, el Antiguo Colegio de San Ildefonso nos trae lo mejor del arte conceptual carioca de Vik Muniz. “Reflex de lo ordinario a lo extraordinario” se presenta con más de 170 obras fotográficas en el que el artista brasilero interpreta imágenes famosas y crea momentos de fotografía con materiales poco comunes, creando arte maravilloso a partir de formas comunes y corrientes.
Hasta el 14 de Septiembre podremos ser testigos del inusual arte de este artista conceptual que ha roto con todos los cánones establecidos y que lo mismo puede utilizar caviar, salsa de tomate o spaghetti para dar rienda suelta a su inspirada imaginación.
Mostrando desde su serie “Lo mejor de la Revista Life” de 1980 hasta sus recientes “Montones” del 2005, esta exposición muestra las mejores obras de este nuevo icono del arte conceptual divididas en 25 series.
Nacido hace 47 años y avecindado en Nueva York desde 1983, Vik Muniz comenzó desde muy chico a dibujar y a copiar obras de los grandes artistas y ponerles su toque característico. Sin embargo tardó mucho en dedicarse 100% al arte y durante muchos años tuvo que ejercer las más distintas profesiones para sobrevivir.
Con el sueño de trascender en el medio artístico, Muniz viajó a Nueva York y después de muchos sacrificios logró alquilar un estudio en el Bronx en donde comenzó a experimentar reproduciendo obras consagradas muy a su estilo y con nuevos materiales. Pronto su visión del arte conceptual comenzó a nutrirse de otros artistas con los que convivía a diario en los círculos intelectuales de la gran manzana.
Fue hasta 1995 que su carrera despegó y comenzó a hacerse popular entre el círculo de expertos del Soho, tras la exposición de seis pequeños retratos bajo el título de “Los niños del azúcar”.
Con el propósito de obligar al espectador a reexaminar aquello que piensa que ve o que conoce bien como imágenes de Monet, la Mona Lisa o la Plaza de Tiananmen, sus imágenes no son copias fieles de cosas existentes sino que gran parte de su gozo al crear, es precisamente transformarlas, añadirles algo de su propia perspectiva e incluso darles imperfecciones propias de los materiales sui generis con los que trabaja.
Provocador, desenfadado e ingeniosamente conceptual, instituciones tan prestigiosas como la Fundación Lichtenstein –del gran artista del pop- se han declarado honrados en que Vik Muniz les haya pedido revistar sus obras, lo cual hará usando chocolate.
“Vik Muniz: Relexions” una de las más importantes muestras artísticas que actualmente podemos ver en la Ciudad de México y que reúne lo mejor del arte conceptual latinoamericano de reconocimiento internacional a través del talento de este brasileño que hoy, llega a San Ildefonso para mostrarnos como lo ordinario puede convertirse en algo extraordinario.
Fuente: Geint
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