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CITA mes de Diciembre 2008

La reproduccion de la obra de arte no solo esta condicionada por la manera de ver del fotografo, sino tambien por la del que mira la fotografia.

Gisele Freung (La fotografia como Documento Social)

jueves, 13 de diciembre de 2007

Santa irreverencia

Carlos Rubén Rivera /

Puerto Rico.- La figura del santo dentro de nuestra sociedad está vinculada, generalmente, a lo religioso, a un estilo de vida inalcanzable que se considera como un imposible. Sin embargo, la realidad actual necesita colocar los santos en otro lugar para humanizarlos y poder pensar que llevar una vida de entrega desinteresada es posible.

Ésta es la razón principal de la exposición Santos y santos imposibles del reconocido artista mexicano Favián Vergara, en la galería Primer Piso en el Viejo San Juan. Con un elaborado trabajo fotográfico, Vergara presenta una colección de nuevos santos, cada uno de ellos acompañado de una oración o un himno/canción, en los que intenta transformar la visión de esta figura haciéndola más accesible y útil dentro de nuestro marco cotidiano.

Un artista con un lente y un discurso

Platicar con Favián Vergara sobre el arte, sus posibilidades y los discursos que puede crear con su lente, es un gusto. Su manera de hablar es pausada y tranquila, como la de aquel que ha visto lo suficiente como para entender su lugar en el mundo. Su palabra, al igual que su obra, no es sutil; pero, está tan bien presentada que deja una sensación de bienestar. Lo que captura con su lente transmite una esperanza, la búsqueda de crear nuevos santos que vayan a la par con las necesidades actuales y que contribuyan a lograr un mundo mejor.

Vergara, para quien el arte es “sin más ni menos una manera para poder expresarme y que los demás vean e interpreten lo que hago”, lleva alrededor de veinte años trabajando la fotografía. Nunca fue a una escuela de artes plásticas, pero aprendió por su cuenta lo que siempre representaba para él una pasión, y hoy, antes que todo, es su vida. “Tomé mi primera cámara a raíz del 1984 y mi primera exhibición fue en el 1996. Estudié diseño de moda en Nueva York y me dediqué a esto por veinte años. En el arte soy autodidacta, nunca fui a una escuela, sino que lo he ido aprendiendo porque es lo que verdaderamente me apasiona”, comenta.

De hecho, es la cámara y la fotografía aquello que prefiere en el mundo del arte, es como su primer amor. Cuando no está dedicado a ello, le encanta “disfrutar del estar en mi espacio, en mi casa, con la tranquilidad que ella me pueda brindar. Me gusta mucho la tranquilidad, me gusta estar a gusto en mi lugar, levantarme todas las mañanas, ver la luz que entra por mi balcón y disfrutarme una taza de café. Son cosas que parecerían muy sencillas, pero me llenan enormemente” apuntó quien, aunque mexicano nacido en Guadalajara, reside actualmente en el histórico Viejo San Juan.

Santos con nuevos significados

Santos y santos imposibles es un evidente cóctel de ironías basadas, según el artista, en “un poquito de toda mi educación religiosa, la cual tuve en la escuela primaria y parte de la secundaria. La exposición también viene de saber reírte de ti mismo, de la ironía y los sarcasmos, fue esa unión lo que dio la pauta para este proyecto”.

De ahí que pudieran converger, en una misma muestra, un San Martín de Porres y un San Condón, pues si bien el primero es un santo ya conocido, el segundo es uno de esos santos imposibles que Vergara propone. De todas formas, es evidente, al observar su San Martín de Porres que la imagen nada tiene que ver con las representaciones que antes nos hacíamos, sino que ahora es un empleado de mantenimiento que no carga con una cruz, sino con una escoba.

“En mis obras hay un discurso social, no es una cuestión religiosa. Quería apartarme un poco de la religión, pero a la misma vez hacer consciente a la gente de que hay que vivir en la armonía y no satanizar al otro por simples moralismos. Se necesita la libertad de vivir en armonía en la sociedad y en el planeta. Hay santos que viven entre nosotros y no nos percatamos, y los santos que ya estaban hay que acercarlos más al ser humano”, dice Vergara.

También es de notar que de la misma forma en que humaniza a San Juan, a Santa Lucía y a San Sebastián -de tal manera que parecería que al salir de la galería nos los podríamos encontrar en la calle-, también nos presenta a Santa Puta y a Santa Nalgada, figuras que según él representan conductas satanizadas por la sociedad.

“A fin de cuenta la sociedad ha cambiado y la problemática es otra. Basta de escandalizarse por el sexo, hace falta San Condón en nuestra sociedad. Hay que poner el condón donde se necesita”, comentó dejando escapar una pequeña carcajada. “Santa Nalgada está ahí como otro santo porque hoy día es imposible para una madre pegarle a los niños, cuando lo cierto es que una buena nalgada, con la intención de corregir, haría una mejor persona. Y Santa Puta representa una profesión que ha sido satanizada por los moralismos y el mal enfoque del tema sexual, pero es una profesión que brinda una ayuda. Vivimos en una sociedad que si no eres rico ni bonito nadie se te acerca, y ellas son vendedoras de caricias, son unas santas, dedican toda su vida a ello”, continuó.

El espectador

Para Favián su obra alcanza su mayor importancia cuando es recibida por un espectador, antes de esto, todavía está un poco incompleta. “Pues la verdad, lo más importante para un artista es que te vean, capten el mensaje y tengan una interpretación de lo que hago. Yo doy una parte del mensaje, pero dejo la puerta abierta para que la gente dé su interpretación de mis piezas”. Además, con una leve sonrisa añade, a modo de conclusión, “ ves la obra de otra manera cuando logras abrir esas puertas en el espectador”.

Santos y santos imposibles se exhibe en la galería Primer Piso, ubicada en el #53 de la calle San José en el Viejo San Juan. Ésta abre sus puertas de martes a domingo, de 12 m. a 7 p.m.

Fuente: Primera Hora


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